El trabajo conjunto con los proveedores permitirá que éstos asuman su cuota parte de responsabilidad y participación, a través de la mejora de la calidad en los productos y servicios suministrados a la empresa. Esto es vital, ya que el producto final no depende únicamente de los procesos internos de las empresas, sino también en la materia prima que entregan los proveedores y es empleada para la fabricación. También éstos están implicados en el logro del objetivo final que es la satisfacción del cliente.
Una buena relación cliente-proveedor se constituirá en una forma eficaz de gestionar la calidad del proveedor y suministrar al cliente o usuario final la mejor calidad. Considerado de esta forma, esta base de relacionamiento se orienta a una nueva forma de hacer negocios que hace énfasis en la calidad en perjuicio del precio, operaciones a largo plazo en lugar del corto plazo, y el logro de convenios para colaborar en contra de los momentos en que se presenten adversidades. En consecuencia, la responsabilidad de suministrar y obtener las necesidades de cada uno, y por otro lado, actuar según estos requerimientos, será algo que incluye en partes iguales tanto a clientes como proveedores.
Se descuenta que el cliente final recibirá una mejor calidad si los proveedores trabajan en forma coordinada (colaborando), en proyectos conjuntos de planificación y mejora de la calidad, efectuando esfuerzos mancomunados para la obtención de la satisfacción del cliente final como parte de un beneficio mutuo.
Por medio de estas nuevas relaciones, se podrá conseguir la reducción en la cantidad de proveedores, se obtendrá una mayor rapidez y flexibilidad en lo relativo a las funciones de compra y aprovisionamiento, y una participación en acciones de mejora conjunta, con lo cual se podrán obtener mejoras en la calidad, acortar los tiempos de cada ciclo y producir algunos ahorros en los costes de producción.
Parece ser que las organizaciones que más han avanzado en la aplicación de este modelo de gestión son las que operan en el rubro automotriz. A pesar de ello, el modelo es aplicable a cualquier sector de actividad y únicamente se necesita aplicar los lineamientos que se inspiran en las nuevas formas de relacionamiento entre clientes y proveedores.