La técnica por medio de la cual se analiza en profundidad el funcionamiento de uno o varios procesos dentro de una empresa con la finalidad de una mejora radical y un rediseño completo, se conoce como Reingeniería de Procesos.
La misma surge como una necesidad de dar respuesta a las insuficiencias o ineficacias que son propias de una organización funcional dentro de las empresas. Esta técnica forma parte de un sistema o método estructurado que busca:
- En primer lugar, identificar los procesos clave de la empresa.
- Asignar la responsabilidad de estos procesos a un encargado o ejecutante.
- Una definición de los límites del proceso.
- La medición del funcionamiento del proceso.
- El rediseño del proceso buscando mejorar o perfeccionar su funcionamiento.
Como definición, el proceso es un conjunto de actividades organizadas para conseguir un fin. Este va desde la producción de un objeto o la prestación de un servicio, hasta la realización de cualquier operación u actividad interna, como por ejemplo, la confección de una factura. Los objetivos clave de una empresa o negocio, son dependientes de procesos donde interactúan funciones eficaces, y a pesar de ello, estos procesos no se gestionan. Como resultado, los procesos de negocio se vuelven ineficaces e ineficientes, por lo que se vuelve sumamente necesario adoptar un método de gestión por procesos.
La estructura imperante en las empresas durante largos años, ha sido la organización en forma vertical y por funciones. En la actualidad, una forma de organización orientada a los procesos, otorga más atención a la satisfacción del cliente, aplicando una gestión integral más eficaz y eficiente, se logra la conversión del sistema de gestión funcional a un sistema de gestión por procesos. Esta gestión por procesos se inicia luego de identificar cuales son los procesos clave y de proceder a la asignación de las responsabilidades tanto a propietarios como a equipos.