Control Estadístico de la Producción, Gestión Científica, Producción Just-in-Time, Autogestión, Calidad Total, etc. Todas estas técnicas buscan a través del tiempo y con diferentes aproximaciones y grados de profundidad, la eficiencia, eficacia, perfeccionamiento, aumento de la producción, reducción de plazos para la fabricación y entrega, reducción de costes, evitar o suprimir totalmente partes defectuosas, ampliación de mercado, mejorar el posicionamiento y la competitividad, etc.
Aunque algunas de estas técnicas se han ido sustituyendo o superando con el paso del tiempo y ante la necesidad de ajustar sus objetivos a la cambiante realidad que impone el mundo actual, mas el empuje de las nuevas tecnologías que surgen día a día y la creciente globalización, toda empresa que desee mantenerse en un buen nivel de competencia debe aplicar a conciencia el sistema más moderno disponible para asegurar su mejor posicionamiento en el mercado y destacar de la competencia.
Algunas ideas fundamentales deben prevalecer para el éxito: el cliente es el juez más importante de la calidad de una empresa, la dirección deberá establecer algunos valores cualitativos claros, los empleados se deberán sentir implicados, y toda la empresa en su conjunto buscará una mejora permanente y sostenida en el tiempo.