Son múltiples los beneficios derivados del trabajo en equipo en cualquier proceso de mejora de calidad. Dentro del equipo, cada uno de los componentes aporta distintas experiencias, habilidades, conocimientos y perspectivas sobre los temas que abordan diariamente.
En general, una única persona que esté intentando solucionar o eliminar un problema o un defecto raras veces conseguirá dominar un proceso completo de trabajo. Los beneficios más significativos en calidad, los alcanzan por lo general los equipos. Esto es, grupos de individuos que unen su talento y vuelcan la experiencia que han desarrollado trabajando en distintas etapas del proceso que comparten.
Los equipos de mejora consiguen resultados duraderos ya que pueden abordar aspectos más amplios que una sola persona, pueden comprender completamente el proceso, tienen acceso inmediato a los conocimientos y habilidades técnicas de todos los miembros del equipo, y finalmente pueden confiar en el apoyo mutuo y en la cooperación que surge entre los componentes del grupo.
Un equipo se constituye en un conjunto de personas comprometidas con un propósito común y del que todos se sienten responsables. Dado que los componentes del equipo representan a varias funciones y departamentos, se obtiene una profunda comprensión del problema, permitiendo a la organización resolver los problemas que afectan a varios departamentos y funciones. Para mejorar la eficacia del trabajo en equipo es necesario dominar una serie de habilidades:
- Toma de decisiones, mediante tres pasos: 1) Entradas: que consisten en la recolección y presentación de toda información relevante; 2) Proceso del equipo: formar una comprensión en común de los hechos y ponerse de acuerdo sobre las opiniones e ideas de los distintos componentes del equipo utilizando técnicas de comunicación eficaces; 3) Resultados: este es el momento donde se decide que hacer para tomar las acciones apropiadas.
- Recopilación y transmisión de la información. La comunicación efectiva en cuanto a cómo se recog